Ayer , en medio de la canícula propia del mes de Julio, comenzaba el Debate del Estado de la Nación. Tras seguirlo y “aguantarlo” durante casi todo su desarrollo mi valoración final se resumiría con una sola frase “mas de lo mismo”.
Ambos lideres mostraron un discurso que , desde mi humilde opinión, era más parecido a una discusión de adolescentes en el patio de un instituto, con el consiguiente tu me has dicho… que yo he dicho… que te hago… que voy a hacer… ; que un mensaje repleto de medidas y de responsabilidad política en el momento tan terrible que nos ha tocado vivir.
Porque mientras nuestros políticos se dedican al ejercicio del frontón, tirándose unos a otros la bola de la situación, el drama de la realidad, ajena a esos escenarios ,cobra nombre y apellidos en casi cinco millones de personas. Ejemplos como la Familia Fernandez en situación de deshaucio y con todos sus miembros en desempleo… Por poner un solo botón de muestra …
Pero eso no interesa a la clase política porque en toda la tarde de ayer no escuche de ninguno de los partidos políticos medidas concretas, actuaciones que nos afecten a los ciudadanos de a pie y que creen un hilo de esperanza al que agarrarse. No, la situación parecía como cuando el camarero de un restaurante llega con la nota de la cuenta a una de las mesas y unos a otros se la empiezan a pasar.
Yo empiezo a creer que lo que falla en este país es la ley electoral y que las listas cerradas de los partidos políticos deberían dejar paso a un sistema de listas abiertas donde cada político, cada escaño, cada asiento de ese lugar que nos representa a todos se tuviera que luchar y ganar su asiento, independientemente de las cabalas y encajes de bolillo de los secretarios de organización. ¿Alguien conoce a los diputados de su circunscripción…? Bueno mas allá del apretón de manos cuando las elecciones quiero decir
Y es que, como ya se empieza a pedir desde las redes sociales necesitamos urgentemente una nueva clase política renovada y limpia de toda mancha e interés partidista; que una y reconcilie en lugar de separar y sobretodo que genere ilusión y ganas de trabajar en proyectos concretos que entendamos todos con un lenguaje sencillo y no con ese lenguaje demagógico, repleto de cifras absurdas con el que nos aburre el Congreso de los Diputados cuando no tiene o no pretende decir y mucho menos hacer.
No me he detenido a mirar la prensa y ver cuál era el ganador virtual de este ejercicio de rutina política. Creo que hemos perdido todos nuevamente. La clase política, la visión clara de la realidad, los ciudadanos una nueva oportunidad de que se acordasen de nosotros algo más que como votos, estadísticas y números
Se que este mensaje no es más que un susurro al viento, pero si te detienes a leerlo; si eres de los que piensas que algo se puede hacer, tomate un pequeño tiempo y deja un comentario. Así tu voz también formara parte de este lugar, de esta pequeña reflexión en voz alta.
Como diría aquel famoso conejo de los dibujos animados: ¡ Esto es todo amigos!
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